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La transición coge velocidad: El caso del vehículo eléctrico

La transición al vehículo eléctrico

La movilidad sostenible tiene diferentes ejes de actuación. Lo principal es actuar en la (no) necesidad de vehículo para nuestros desplazamientos. El diseño de nuestras ciudades es clave para favorecer los desplazamientos andando, en bici y en transporte público. El último eslabón es el vehículo privado, que seguirá siendo necesario para determinados desplazamientos y no podremos evitarlo totalmente. La alternativa sostenible para estos desplazamientos es el vehículo eléctrico.

En esta línea, en los últimos años la tendencia de venta de coches es a la baja y la cuota de mercado de coches eléctricos va en aumento como muestra el siguiente gráfico:

Escenarios futuros

La Agencia Internacional de la Energía publica anualmente el Global Electric Vechicle Outlook en el que se presentan las cuestiones más importantes del año. En el mismo informe se muestran escenarios. Lo relevante de estos escenarios es que están sufriendo cambios importantes en muy poco tiempo. Es decir, que las estimaciones de penetración del vehículo eléctrico se quedan muy cortas. Se puede ver en la siguiente figura como el escenario proyectado en 2021 fue 7 puntos más bajos que la realidad, alcanzándose casi el valor proyectado para 2030. En consecuencia, estos escenarios se actualizan anualmente de forma considerable.

Inversiones actuales y futuras

En los próximos años la transición al vehículo eléctrico seguirá acelerando y la tendencia en la venta de estos vehículos seguirá creciendo debido a las inversiones ya anunciadas por diferentes compañías. Estos anuncios se encuentran ya cerca de cumplir con la capacidad de producción necesaria en 2030 para cumplir con un escenario que nos sitúe alineado a los objetivos de París.

En 2021, la capacidad de producción cubría un 21% de lo necesario para 2030. Los anuncios realizados por diferentes empresas de plantas de baterías aumentarían la capacidad x6 veces, llegando al 79% de lo necesario para 2030. El 21% restante representa inversiones necesarias para cumplir con el objetivo de 1,5ºC.

 

Alcance de las baterías

Una de las principales barreras para la transición al vehículo eléctrico tiene que ver con el alcance de las baterías. Es decir, la cantidad de kilómetros que se puede realizar con el vehículo sin necesidad de recarga.

En los últimos años, el alcance de las baterías también ha evolucionado de forma importante y se prevén nuevas mejoras que amplíen esta capacidad. Así, si en 2011 la mediana de alcance de todos los coches eléctricos de ese año era en torno a 100 km, en 2022 se encontraba en 400 km.

 

Puntos de recarga

Por otro lado, la cantidad de recargadores públicos es también una barrera muy relevante para la expansión del vehículo eléctrico. Antes de mostrar los avances en la instalación de puntos de recarga, realizamos dos puntos relevantes:

  1. Los datos no contienen los puntos de recarga privados. Es decir, aquellos puntos de recarga que se instalan los particulares en sus casas o garajes.
  2. En la actualidad nadie tiene una gasolinera en casa. En el futuro sí tendremos la electrolinera, y esto influye en el número de puntos de recarga que serán necesarios.

Los datos de 2017 a 2022 muestran una tendencia en la que se doblan (x2) los puntos de recarga cada dos años, habiendo en 2022 seis veces más puntos de recarga que en 2017.

Kilómetros realizados por desplazamiento

Si bien tanto el alcance de las baterías como los puntos de recarga son dos cuestiones relevantes para la aceptación del vehículo eléctrico, no debemos dejar de analizar cuáles son los desplazamientos que realizamos en coche.

Al no disponer de datos globales, analizamos la encuesta de movilidad de la comunidad de Madrid (descargables aquí).

Aunque pueda parecer sorprendente, la mayoría de los desplazamientos que se realizan en coche son para distancias cortas. El 50% de los desplazamientos en coche son de menos de 5 km de distancia, y el 80% para recorridos de menos de 15 km. Esto significa que los vehículos eléctricos están perfectamente preparados para cubrir la gran mayoría de las necesidades de desplazamiento.

 

Precio

Otra barrera muy importante es el precio. En la actualidad los coches eléctricos son más caros que sus análogos de combustión. Esto ocurre en Europa pero en China ha dejado de ser así, y según un informe de Transport & Environment preparado por Bloomberg, la paridad de precio, es decir, el momento en el que el precio de los coches eléctricos se iguale a los de combustión se conseguirá antes de que termine la década.

Evolución de precios de coches de combustión (ICE) y coches eléctricos (BEV) en esta década para cada tipo de segmento de vehículo. La paridad de precio se alcanzará en los próximos 3 – 5 años.

 

Minerales críticos

Por último, la cantidad de minerales críticos necesarios para los coches eléctricos será determinante para su desarrollo.

Las reservas de litio han ido en aumento en los últimos años pero pueden no ser suficientes para satisfacer las necesidades.

Según la Agencia Internacional de la energía, podemos necesitar unos 25M de litio y las reservas actuales son de 22M de litio.

La figura siguiente representa las reservas y recursos de litio. Definimos reservas como la cantidad que puede extraerse siendo viable económicamente. Por otro lado, recursos se refiere a la cantidad de minerales que no pueden extraerse de forma viable.

Teniendo la cantidad de reservas y la demanda futura órdenes de magnitud similares, nos encontramos con la necesidad de introducir medidas para el aprovechamiento de los minerales críticos.
En este sentido, esta misma semana, el Consejo de la UE ha actualizado la regulación sobre pilas, baterías y sus residuos. Este reglamento fija un objetivo, entre otros, de recuperación de litio de las pilas usadas del 50% para finales de 2027 y del 80% para finales de 2031.

Debido tanto a la escasez como a la regulación, la innovación está respondiendo. En la siguiente figura, representamos las proyecciones de Bloomberg para el consumo de cobalto en las baterías de litio en diferentes años. Lo más relevante de las figuras no son las diferentes proyecciones, sino que la misma entidad varíe tanto la proyección en tan poco tiempo debido a las inversiones que se está realizando para eliminar la dependencia de materias primas. Las proyecciones de 2022 estimaban la mitad de necesidad de cobalto comparadas con las estimaciones de 2019.

 

Conclusiones

El caso del vehículo eléctrico es un caso particular de la transición que está cogiendo una velocidad que diferentes entidades no han sido capaces de prever. Tanto los escenarios de venta, como los aumentos de alcance de baterías, la instalación de puntos de recarga, la bajada de precios o las respuestas a la necesidad de disminuir la dependencia de materias primas críticas están siendo abordadas a una velocidad inesperada hace tan solo unos pocos años.

https://youtu.be/wfwrG7GsJGQ

La transición al vehículo eléctrico

La movilidad sostenible tiene diferentes ejes de actuación. Lo principal es actuar en la (no) necesidad de vehículo para nuestros desplazamientos. El diseño de nuestras ciudades es clave para favorecer los desplazamientos andando, en bici y en transporte público. El último eslabón es el vehículo privado, que seguirá siendo necesario para determinados desplazamientos y no podremos evitarlo totalmente. La alternativa sostenible para estos desplazamientos es el vehículo eléctrico.

En esta línea, en los últimos años la tendencia de venta de coches es a la baja y la cuota de mercado de coches eléctricos va en aumento como muestra el siguiente gráfico:

Escenarios futuros

La Agencia Internacional de la Energía publica anualmente el Global Electric Vechicle Outlook en el que se presentan las cuestiones más importantes del año. En el mismo informe se muestran escenarios. Lo relevante de estos escenarios es que están sufriendo cambios importantes en muy poco tiempo. Es decir, que las estimaciones de penetración del vehículo eléctrico se quedan muy cortas. Se puede ver en la siguiente figura como el escenario proyectado en 2021 fue 7 puntos más bajos que la realidad, alcanzándose casi el valor proyectado para 2030. En consecuencia, estos escenarios se actualizan anualmente de forma considerable.

Inversiones actuales y futuras

En los próximos años la transición al vehículo eléctrico seguirá acelerando y la tendencia en la venta de estos vehículos seguirá creciendo debido a las inversiones ya anunciadas por diferentes compañías. Estos anuncios se encuentran ya cerca de cumplir con la capacidad de producción necesaria en 2030 para cumplir con un escenario que nos sitúe alineado a los objetivos de París.

En 2021, la capacidad de producción cubría un 21% de lo necesario para 2030. Los anuncios realizados por diferentes empresas de plantas de baterías aumentarían la capacidad x6 veces, llegando al 79% de lo necesario para 2030. El 21% restante representa inversiones necesarias para cumplir con el objetivo de 1,5ºC.

 

Alcance de las baterías

Una de las principales barreras para la transición al vehículo eléctrico tiene que ver con el alcance de las baterías. Es decir, la cantidad de kilómetros que se puede realizar con el vehículo sin necesidad de recarga.

En los últimos años, el alcance de las baterías también ha evolucionado de forma importante y se prevén nuevas mejoras que amplíen esta capacidad. Así, si en 2011 la mediana de alcance de todos los coches eléctricos de ese año era en torno a 100 km, en 2022 se encontraba en 400 km.

 

Puntos de recarga

Por otro lado, la cantidad de recargadores públicos es también una barrera muy relevante para la expansión del vehículo eléctrico. Antes de mostrar los avances en la instalación de puntos de recarga, realizamos dos puntos relevantes:

  1. Los datos no contienen los puntos de recarga privados. Es decir, aquellos puntos de recarga que se instalan los particulares en sus casas o garajes.
  2. En la actualidad nadie tiene una gasolinera en casa. En el futuro sí tendremos la electrolinera, y esto influye en el número de puntos de recarga que serán necesarios.

Los datos de 2017 a 2022 muestran una tendencia en la que se doblan (x2) los puntos de recarga cada dos años, habiendo en 2022 seis veces más puntos de recarga que en 2017.

Kilómetros realizados por desplazamiento

Si bien tanto el alcance de las baterías como los puntos de recarga son dos cuestiones relevantes para la aceptación del vehículo eléctrico, no debemos dejar de analizar cuáles son los desplazamientos que realizamos en coche.

Al no disponer de datos globales, analizamos la encuesta de movilidad de la comunidad de Madrid (descargables aquí).

Aunque pueda parecer sorprendente, la mayoría de los desplazamientos que se realizan en coche son para distancias cortas. El 50% de los desplazamientos en coche son de menos de 5 km de distancia, y el 80% para recorridos de menos de 15 km. Esto significa que los vehículos eléctricos están perfectamente preparados para cubrir la gran mayoría de las necesidades de desplazamiento.

 

Precio

Otra barrera muy importante es el precio. En la actualidad los coches eléctricos son más caros que sus análogos de combustión. Esto ocurre en Europa pero en China ha dejado de ser así, y según un informe de Transport & Environment preparado por Bloomberg, la paridad de precio, es decir, el momento en el que el precio de los coches eléctricos se iguale a los de combustión se conseguirá antes de que termine la década.

Evolución de precios de coches de combustión (ICE) y coches eléctricos (BEV) en esta década para cada tipo de segmento de vehículo. La paridad de precio se alcanzará en los próximos 3 – 5 años.

 

Minerales críticos

Por último, la cantidad de minerales críticos necesarios para los coches eléctricos será determinante para su desarrollo.

Las reservas de litio han ido en aumento en los últimos años pero pueden no ser suficientes para satisfacer las necesidades.

Según la Agencia Internacional de la energía, podemos necesitar unos 25M de litio y las reservas actuales son de 22M de litio.

La figura siguiente representa las reservas y recursos de litio. Definimos reservas como la cantidad que puede extraerse siendo viable económicamente. Por otro lado, recursos se refiere a la cantidad de minerales que no pueden extraerse de forma viable.

Teniendo la cantidad de reservas y la demanda futura órdenes de magnitud similares, nos encontramos con la necesidad de introducir medidas para el aprovechamiento de los minerales críticos.
En este sentido, esta misma semana, el Consejo de la UE ha actualizado la regulación sobre pilas, baterías y sus residuos. Este reglamento fija un objetivo, entre otros, de recuperación de litio de las pilas usadas del 50% para finales de 2027 y del 80% para finales de 2031.

Debido tanto a la escasez como a la regulación, la innovación está respondiendo. En la siguiente figura, representamos las proyecciones de Bloomberg para el consumo de cobalto en las baterías de litio en diferentes años. Lo más relevante de las figuras no son las diferentes proyecciones, sino que la misma entidad varíe tanto la proyección en tan poco tiempo debido a las inversiones que se está realizando para eliminar la dependencia de materias primas. Las proyecciones de 2022 estimaban la mitad de necesidad de cobalto comparadas con las estimaciones de 2019.

 

Conclusiones

El caso del vehículo eléctrico es un caso particular de la transición que está cogiendo una velocidad que diferentes entidades no han sido capaces de prever. Tanto los escenarios de venta, como los aumentos de alcance de baterías, la instalación de puntos de recarga, la bajada de precios o las respuestas a la necesidad de disminuir la dependencia de materias primas críticas están siendo abordadas a una velocidad inesperada hace tan solo unos pocos años.

https://youtu.be/wfwrG7GsJGQ