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CBAM ¿Qué es y por qué es importante?

El Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono, CBAM por sus siglas en inglés, es una especie de arancel verde que aplicará a los productos importados en Europa basándose en la huella de carbono de estos productos.

Esta nueva regulación forma parte del paquete de medidas Objetivo 55, también conocido como Fit for 55 y lleva mucho tiempo en discusión porque su implementación es compleja.

En el siguiente vídeo explicamos las claves para entender este nuevo escenario, que desarrollamos también con mayor profundidad a lo largo de este post.

El CBAM es una regulación muy importante por dos razones principales:

La primera se refiere a la competitividad de las empresas de Europa. El hecho de que nuestras políticas sean cada vez más ambiciosas frente al cambio climático, y el mercado de emisiones cada vez más restrictivo, puede implicar ciertos costes. Si las empresas de otros países no tienen regulaciones tan ambiciosas, las empresas de Europa pierden competitividad.

La segunda razón está muy relacionada con la primera. Si las empresas de otros países son más competitivas, se importarán más productos de dichas empresas afectando a la industria europea. Pero lo que es aún más importante, no estaremos haciendo nada contra el cambio climático. Es cierto que Europa generará menos CO2 pero este CO2 se estará emitiendo en otros países con una regulación más laxa. Así que el CO2 mundial no disminuirá y Europa no conseguirá su objetivo. A este efecto en el que se desplazan las emisiones de CO2 de un país a otro se le llama fuga de carbono.

Por este motivo, el CBAM introduce una especie de arancel que se aplica en base a las emisiones de CO2 de los productos importados. Este arancel tendrá el mismo valor que habría pagado la empresa si estuviera en suelo europeo y hubiera tenido que participar en el mercado de emisiones. Así, las reglas del juego son las mismas para todos.

Es decir, esta regulación pretende:

  1. Una competencia justa
  2. Incentivar a industrias de otros países a reducir sus emisiones
  3. Evitar la fuga de carbono

¿A quién va a afectar, cómo y cuánto?

La entrada en vigor del CBAM afectará a las empresas que importen los siguientes materiales: cemento, electricidad, fertilizantes, aluminio, hidrógeno, hierro y acero. Según EsadeEcPol, tanto los metales básicos como el sector del automóvil van a ser los más afectados en más de 1.000 millones de euros.

Fuente: Collado, N.; Linares, P.; Martínez, A. (2023). ¿Cuál va a ser el efecto en España del nuevo impuesto de la UE sobre las emisiones en las importaciones? EsadeEcPol Policy Brief, No.40

Calendario de implantación del CBAM

La implementación del CBAM comenzará en 2027, pero refiriéndose a los datos de 2026. De esta manera, cada empresa deberá informar en mayo de 2027 sobre:

  1. La cantidad de materiales en toneladas importadas o electricidad en MWh
  2. Las emisiones de CO2 por tonelada o por MWh de cada mercancía o electricidad
  3. Informes de verificación

Hasta su implementación, el 01/10/2023 empezó un periodo transitorio que durará hasta el 31/12/2025 durante el cual cada importador deberá presentar el “Informe CBAM” trimestralmente con la siguiente información:

  1. Cantidad de toneladas de cada mercancía y electricidad en MWh
  2. Emisiones de CO2 por tonelada de cada mercancía y MWh 

Problemas de diseño y cambios futuros probables en el CBAM

Esta regulación pretende evitar la fuga de carbono y mantener la competitividad de las empresas en suelo europeo. Su complejidad, tanto para cumplir con la Organización Mundial del Comercio como para realizar cálculos comparables de huella de carbono, han llevado al regulador a proponer una primera propuesta reconocida como incompleta, pero que permita recoger experiencias y aprendizajes que mejoren la regulación a futuro.

Algunos de los problemas de diseño actuales son:

  1. No incluye las emisiones indirectas de algunos de los productos
  2. No incluye las emisiones de transporte
  3. No incluye muchos productos (como polímeros químicos orgánicos, etc.)
  4. No incluye productos que se sitúan “aguas abajo”. Este puede ser un problema muy relevante, ya que puede generar consecuencias no deseadas. Por ejemplo, si una industria europea “A” fabrica un producto basado en aluminio que importa de un tercer país, el aluminio que compra tendrá incorporado el CBAM. Si esta industria “A” vende este producto a otra industria europea “B”, esta última también incorporará este “arancel” (ya que le traslada el sobrecoste). Sin embargo, si la industria “A” se deslocaliza a un tercer país, entonces cuando compre el aluminio ya no tendrá que pagar el CBAM, porque ya no se encuentra en suelo europeo. Posteriormente vende el producto a la industria “B” sin “arancel”, porque el producto que vende no está dentro de los productos listados, ya que no es aluminio sino un producto que utiliza aluminio. De este modo, puede haber incentivos para que determinadas industrias se deslocalicen. Esta posible consecuencia no deseada deberá ser examinada más detenidamente.
  5. Permite el uso de valores por defecto de huella de carbono en casos en los que no se disponga de datos reales o no se puedan calcular. Por un lado, esto presenta una ventaja para garantizar una implementación sencilla. Por otro lado, puede ser un problema, ya que los proveedores más contaminantes podrían preferir acogerse al valor “por defecto” si ven que es menor que su valor real, argumentando que no han podido calcular la huella de carbono por alguna razón.

Cómo pueden las empresas adaptarse al CBAM

Como hemos visto a lo largo de este post y el vídeo anexo, el CBAM es una regulación necesaria para combatir el cambio climático. Pero un análisis exhaustivo de la legislación nos muestra que su implementación es compleja y contradice los fuegos artificiales que vemos en diferentes publicaciones.

Por otro lado, esta complejidad y los diferentes retos existentes son conocidos por el regulador, que por eso inicia su implementación con una fase de recopilación de información. De hecho, el artículo 30 de la regulación detalla que la comisión presentará un informe después de esta primera fase para evaluar todas estas cuestiones.

Cuando una empresa se enfrenta a la pregunta de cómo cumplir con esta nueva regulación, hay determinados pasos iniciales relativamente sencillos que puede seguir.

  • En primer lugar, debe hacer una lista de todos los productos que importa y verificar si están sujetos a la regulación actual. Luego, debe calcular las emisiones de CO2 asociadas a cada producto, tanto en términos de toneladas como en valores absolutos, para identificar cuáles son las más relevantes.
  • El siguiente paso implica crear diferentes escenarios de costos relacionados con el precio del CO2 en el mercado regulado de emisiones, ya que esto afectará a sus resultados financieros y le ayudará a planificar las medidas adecuadas.
  • Por último, es importante colaborar con los proveedores clave para mejorar los cálculos de emisiones de CO2 y establecer un plan de acción que aborde los desafíos actuales y los posibles cambios en futuras regulaciones.

En resumen, el CBAM es una regulación esencial para abordar el cambio climático, pero, como hemos visto, no es perfecta. Las empresas deben prepararse no solo para cumplir con las regulaciones actuales, sino también para enfrentar desafíos futuros que puedan surgir.El Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono, CBAM por sus siglas en inglés, es una especie de arancel verde que aplicará a los productos importados en Europa basándose en la huella de carbono de estos productos.