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Construcción industrializada, tendencia y oportunidad de inversión

Construcción industrializada en madera técnica. Lo que empezó a escucharse incipientemente en España en la década de los 40 en el siglo XX, hoy es una realidad. Si bien es cierto que queda mucho camino por recorrer, puesto que España no alcanza ni el 1% frente al 9% de Alemania, el 7% de Reino Unido o el 50% de los Países Bajos, todos los indicadores demuestran que nos encontramos en un momento de cambio de modelo constructivo y de desarrollo de la construcción industrializada en madera técnica como alternativa que ofrece múltiples beneficios y oportunidades.

Como expertos en identificar tendencias que nos ayuden a dar respuesta a los retos globales actuales en materia de impacto social, medioambiental y económico, desde Zubi Group analizamos la construcción industrializada en madera técnica y cómo puede convertirse en un gran aliado para lograr nuestro objetivo de construir un futuro mejor y guiar a las ciudades hacia un modelo más sostenible y saludable.

Por otro lado, somos testigos del atractivo de este modelo de construcción para los inversores, que lo identifican como una solución más sostenible y eficiente y una clara opción para invertir con impacto positivo.

Por su parte, la construcción industrializada en madera técnica es también impulsora directa de nuevas prácticas como el Build to rent (BTR), fórmula cada vez más popular en nuestro país y que está captando la atención de inversores nacionales e internacionales. Para conocer por qué, profundicemos más sobre la construcción industrializada en madera técnica y sus ventajas.


Qué es la construcción industrializada en madera técnica y qué ventajas aporta respecto al modelo tradicional

La industrialización de la construcción supone la evolución del modelo tradicional de edificación hacia un modelo más eficiente que combata los principales problemas de esta industria y la acompañe en su camino hacia la descarbonización y sostenibilidad.

Al igual que en otras industrias como la automoción, la naval o la ferroviaria, la industrialización en la construcción supone una transformación que trae consigo enormes ventajas competitivas en términos de:

  • Calidad: los componentes realizados en fábrica siguen un proceso de control de calidad mayor que los realizados in-situ. Esto reduce las reclamaciones post-venta.
  • Tiempo: su ventaja más importante frente a la construcción tradicional. La organización eficaz de la obra, junto con el pre-ensamblado de componentes, permite reducir los plazos de ejecución entre un 30 y un 50%.
  • Costes: La reducción de tiempos conlleva un ahorro de costes indirectos de obra, costes financieros y finalmente acelera el retorno de capital en el tiempo, permitiendo ofrecer, gracias a estos procesos, un producto de más calidad al mismo coste que un proyecto de construcción tradicional.
  • Mano de obra: La construcción industrializada es menos intensiva en mano de obra, lo que permite hacer frente a la escasez de mano de obra actual, a la falta de oficios especializados, y reduce el riesgo de accidentes laborales. También permite incorporar a profesionales que no pueden o no quieren trabajar en obra y prefieren un ambiente más controlado y con menores riesgos como el de una fábrica.
  • Sostenibilidad: La construcción industrializada permite ejecutar proyectos de forma más eficiente, lo que se traduce en una menor generación de residuos, menores insumos de agua y un menor impacto ambiental.
  • Madera: La construcción industrializada propone el uso de materiales renovables como la madera, que son sumideros de carbono y aportan numerosas ventajas técnicas y de confort para los usuarios de sus edificaciones.

Un sistema de construcción industrializado se caracteriza por la producción en taller de componentes que se transportan a su ubicación final para su ensamblaje, utilizando procesos y técnicas innovadoras. Así pues, la construcción industrializada en madera técnica se asienta en tres estrategias clave que ya se han aplicado y probado en otras industrias (automoción, naval, aviación):

  • La digitalización del sector a través de herramientas BIM (Building Information Modeling), metodología de trabajo colaborativa para la creación y gestión de proyectos de construcción.  
  • Una mejor organización del trabajo a través de la metodología Lean, que permite optimizar los plazos de entrega y reducir costes.
  • El ensamblado de componentes, que conlleva la producción de ciertas partes del edificio en fábricas y talleres para luego ser montados en obra, reduciendo tiempos de ejecución y mejorando la calidad del producto final.

Para llevar a cabo una construcción industrializada en madera técnica, además de una combinación adecuada, de éxito es necesario concebir el proyecto desde el primer momento como un proyecto industrializado gracias a metodologías como el DfMA (Design for Manufacturing and Assembly).

La construcción industrializada como tendencia y oportunidad de inversión

Actualmente la sociedad no concibe la producción sin criterios de sostenibilidad. El sector de la construcción supone el 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero, y los gobiernos están legislando para reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera.

Nos encontramos en un contexto social y económico que favorece el crecimiento de la construcción industrializada en madera técnica como una tendencia al alza y tanto promotores privados como públicos están pidiendo a sus arquitectos que proyecten bajo esta disciplina.

Algunos factores claves que confirman esta tendencia son:

  1. Ecosistema en pleno desarrollo: cada día nacen empresas industrializadoras e iniciativas colectivas en torno a la construcción industrializada y tanto constructoras como promotoras apuestan por la innovación y aplicación de la industrialización y modularización en sus proyectos.
  2. Crecimiento del sector construcción: la construcción será una de las actividades económicas que liderarán el crecimiento de España en los próximos años.
  3. Apuesta por la sostenibilidad y la descarbonización: en el plan de recuperación para Europa, la lucha contra el cambio climático tiene un papel destacado y la construcción industrializada supone un modelo fundamental para alcanzar estos objetivos por su contribución a la reducción de emisiones de CO2.

Se estima que el mercado global de la construcción industrializada en madera técnica alcanzará un valor de USD 271.000 millones en 2030, comparado con USD 138.000 millones en 2021, lo cual supone una tasa de crecimiento media anual del 8%.

En cuanto a materiales, el mercado global de construcción modular (2D o 3D) se clasifica en acero, madera y hormigón. La madera tiene actualmente la mayor cuota de mercado, con un 68% (generó USD 95.000 millones en 2021). Se prevé que el mercado de construcción modular basado en madera casi se duplique, generando ingresos de USD 179.000 millones en 2030.

Las expectativas de mayor empleo de la madera en construcción son ya una realidad en el centro y norte de Europa y en otros continentes como América, Oceanía y Asia. Esta tendencia está llegando a España y se espera que sea para quedarse.

Construcción industrializada, pasado y presente

Pero la construcción modular industrializada no es un invento reciente, lleva casi dos siglos con nosotros. Encuentra precisamente su origen en la revolución industrial, para muchos el edificio Crystal Palace de Londres, construido en Hyde Park para albergar la Exposición Mundial de 1851, es su primer gran exponente. El edificio era una estructura gigantesca (tenía una extensión de 70.000 m2) a la par que esbelta, y utilizaba hierro y vidrio de forma modular. Su estructura se basaba en la estandarización de componentes propia del nuevo sistema productivo industrial. Fue construido en solo 36 semanas mediante un inteligente sistema de elementos prefabricados y una ágil puesta en obra.

Durante el siglo XX se dió un impulso a la construcción industrializada tras la época de posguerra, que tuvo su momento de apogeo a finales de los años 60, para quedar abandonada en la época del llamado boom inmobiliario. Los grandes márgenes de beneficio en aquellos años no promovían la optimización de los procesos.

Hoy día la construcción industrializada está viviendo un nuevo resurgimiento motivado por la búsqueda de eficiencia en el uso de recursos: tradicionalmente el 30% de las obras sufren sobrecostes, y el contexto de incertidumbre actual hace aún más impredecibles muchos de los costes. Es por ello que se dice que el S. XIX fue el siglo del acero, el S. XX el del hormigón, y el S. XXI, donde necesitamos construir y solucionar el déficit de vivienda sin afectar al planeta, el siglo de la madera técnica.

Descarbonización y construcción industrializada en madera

El modelo social y económico que utilizamos desde la Revolución Industrial ha generado un altísimo impacto en el medioambiente. Después de más de dos siglos de crecimiento económico y demográfico casi continuo basado en el uso lineal de los recursos naturales, especialmente la energía procedente de combustibles fósiles, se hace necesaria una transición a un nuevo modelo que restablezca el equilibrio ecológico en el que vivimos.

La manifestación evidente del desequilibrio ambiental provocado por la acción humana con la cada vez mayor frecuencia de los desastres naturales ha despertado en la sociedad el deseo de cambiar esto y adoptar una actitud proactiva ante consecuencias tan graves como el cambio climático.

El sector de la construcción tiene un rol protagonista, por su alto impacto. A nivel europeo el sector de la edificación supone más del 36% de las emisiones de CO2 y el 40% de la energía final empleada. Su alto impacto y la gran cantidad de agentes implicados en él hacen necesaria una estrategia específica para reducir sus emisiones en todo su ciclo de vida.

Hasta el 40% del carbono que producen los edificios a lo largo de su vida útil se encuentra embebido en sus materiales. Este impacto podría reducirse enormemente utilizando materiales con una baja huella de carbono o que pudieran reutilizarse o reciclarse al final de su vida útil. Materiales renovables como la madera tienen la virtud de presentar una huella de carbono positiva, es decir, consigue atrapar más carbono del que emite durante su producción.

La madera se ha utilizado tradicionalmente en la construcción desde los orígenes de la humanidad, y en países del norte de Europa, Estados Unidos o Canadá sigue siendo un material muy empleado. Ante la necesidad de encontrar un material que pueda solventar la necesidad de viviendas a nivel mundial sin incidir más aún en el deterioro del planeta, los científicos pusieron sus ojos en un viejo y nuevo material inventado en Austria a principios del siglo XX, la madera técnica.

Afortunadamente en los últimos años ha resurgido el interés por las edificaciones con madera, gracias a las innovaciones que se han producido en su transformación y a los muchos beneficios que aporta este material.

Ejemplos recientes de construcción industrializada en madera técnica, son el edificio Brock Commons en Canadá, obra del estudio Acton Ostry Architects. Un edificio de 18 plantas que logró una reducción total de tiempo de obra con respecto a una construcción tradicional de 4 meses, gracias a una estructura simplificada de pilares de madera laminada y forjados de CLT (madera contralaminada o cross laminated timber en sus siglas en inglés) con fachadas realizadas en taller.

En Europa, el edificio Hoho de Viena constituye un hito de la construcción industrial en madera. Acabado en 2021, tiene 24 pisos, 25.000 m2 y 84 metros de altura. Además del ahorro de costes asociado a la reducción del tiempo de obra, el 75% del material utilizado en su construcción es madera. Esto ha permitido reducir en 2.800 tn el CO2 emitido respecto a un edificio de similares características realizado con hormigón o acero.

Zubi Group y la construcción industrializada

Desde Zubi Group apostamos por la construcción industrializada y más concretamente por la construcción industrializada en madera técnica como material que permite reducir nuestra huella de carbono, contribuyendo a crear un entorno saludable por su mejor aislamiento térmico y transpiración, por su confort, calidez y estética. Nuestra primera aventura con la construcción en madera fue nuestro colegio Imagine Montessori School, filosofía y concepto que aplicamos tanto en Barrio la Pinada, como en el resto de proyectos que se están desarrollando desde Zubi Cities y que han sido el germen del nacimiento Woodea, nuestra contribución a aportar una solución digital, sostenible, industrializada y lean para ofrecer una construcción sostenible utilizando madera técnica era una pieza clave en nuestro puzzle.