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Cuando una mujer emprende, el mundo mejora. Cuando lo comunica, se acelera
por Luz Martínez
Directora de Comunicación Zubi Group
«El mundo no está hecho de átomos, sino de historias». La frase de Muriel Rukeyser cobra un sentido especial en el Día de la Mujer Emprendedora, porque si el mundo está hecho de historias, es legítimo preguntarse por qué tantas narrativas de mujeres que emprenden siguen fuera del foco.
Lo paradójico es que los datos muestran movimiento. Según el Informe GEM España 2023-2024, la intención de emprender entre las mujeres ha pasado del 8,8 % al 10,9 % en un solo año, el nivel más alto de la última década. Sin embargo, el Mapa del Emprendimiento 2024 recuerda que solo el 20 % de las personas fundadoras de startups son mujeres, y que esta proporción se ha mantenido casi inmóvil durante más de diez años.
Cada vez más mujeres desean emprender, pero el porcentaje de las que logran liderar una startup sigue congelado. Entre ese avance de la intención y la resistencia de la realidad se abre un espacio crítico: el de la visibilidad, la comunicación y el acompañamiento. Tres palancas que, en un ecosistema saturado de mensajes, son ya tan importantes como el capital.
Comunicar es abrir caminos (y reclamar espacio)
La experta en liderazgo femenino Sally Helgesen lleva años señalando una verdad incómoda: muchas mujeres comunican con rigor, contexto y empatía, pero el ecosistema tiende a premiar más el ruido que la calidad del mensaje. No se trata de que ellas cambien su forma de comunicar; se trata de que el entorno aprenda a valorar y escuchar otras formas de liderazgo y narrativa.
La comunicación estratégica es la herramienta que convierte intuiciones en relato, ideas en estructura y visiones en propuestas que otros pueden comprender. Pero ese relato no aparece de golpe: se trabaja, se pule y se repite tantas veces como haga falta. Por eso es tan habitual ver a emprendedoras construyendo su historia en cualquier lugar: practicando un pitch mental en el metro, afinando una frase frente al reflejo de la ventanilla del tren o repasando una respuesta mientras esperan el ascensor. Ese ensayo silencioso es también comunicación: la parte invisible que sostiene todo lo visible.
Cuando los datos económicos respaldan la visibilidad
La invisibilidad no es solo simbólica: tiene un coste económico enorme. Las startups fundadas exclusivamente por mujeres reciben menos del 3 % del capital riesgo mundial. En España, aunque representan una parte significativa del ecosistema, siguen captando solo una fracción de la inversión disponible.
Organismos como el Banco Mundial estiman que cerrar la brecha de género en empleo y emprendimiento podría aumentar el PIB global más de un 20 %. No es solo una cuestión de justicia social; es una cuestión de eficiencia económica. Cada proyecto liderado por mujeres que no se financia o no escala es innovación perdida, empleo que no se crea y riqueza que no llega a generarse.
Por eso la visibilidad no puede entenderse como un accesorio. En un mercado saturado de estímulos, lo que no se ve, no se elige.
Cuando los datos económicos respaldan la visibilidad
La escritora Chimamanda Ngozi Adichie advierte del peligro de la “historia única”: cuando solo se escucha una voz, todas las demás se vuelven excepciones. Los premios y los reconocimientos sirven precisamente para romper ese patrón, amplificando historias que de otro modo quedarían confinadas a círculos muy pequeños.
Esta semana, el ecosistema Zubi ha sido testigo de dos ejemplos perfectos de cómo los reconocimientos multiplican la visibilidad del liderazgo femenino. Por un lado, Paula Sánchez, CEO de CoCircular, ha recibido el Premio Lanzadera Mujer Emprendedora 2025, que pone en valor su propuesta de digitalizar y trazar la gestión de residuos para impulsar una construcción más sostenible.
Por otro lado, Carmen Pumariño, directora de inversiones en Zubi Capital, ha sido reconocida en los Women Startup Awards en la categoría de inversión, destacando su papel como referente en capital riesgo de impacto.
Cada vez que una mujer sube a un escenario, no solo celebra un logro propio: abre un poco más el camino para las que vienen detrás. Y sí, un aplauso colectivo bien administrado es casi tan necesario para el ecosistema como la vitamina D para el cuerpo.
Los premios iluminan trayectorias que merecen visibilidad y abren nuevas puertas, pero la visibilidad pública, por sí sola, no basta: una emprendedora necesita también un sostén interno, una red que acompañe, impulse y legitime su liderazgo cuando los focos se apagan.
Acompañamiento, igualdad y el valor de los equipos mixtos
La diferencia entre una idea que despega y una que se queda en un cajón no siempre está en la financiación. Muchas veces está en el acompañamiento: en quien comparte una red de contactos, revisa un pitch, abre una puerta o simplemente decide escuchar sin sesgos.
Lo verdaderamente transformador es que este acompañamiento no entiende de géneros. La igualdad real no se construye separando, sino mezclando: hombres y mujeres colaborando, recomendándose mutuamente, legitimando liderazgos y celebrando avances. Emprender nunca ha sido un viaje individual; es, cada vez más, un deporte de equipo.
Zubi Group: emprendimiento, visión y un ecosistema femenino que sostiene el cambio
En Zubi Group creemos que no existe futuro sostenible sin diversidad real en la toma de decisiones. El emprendimiento que mira al largo plazo necesita voces distintas, experiencias diversas y liderazgo compartido. Nuestro ecosistema está lleno de mujeres que encarnan esa visión.
La ya mencionada Paula Sánchez, desde CoCircular, impulsa soluciones tecnológicas que están acelerando la transición hacia una construcción más circular y responsable.
Isabel Jiménez e Iryna Biliaieva, desde TeraDx, combinan ciencia e innovación para avanzar en soluciones de diagnóstico genómico con foco en la detección temprana de cáncer.
Irina Mani, desde Kämpe, contribuye a transformar la formación técnica y la conexión de talento joven con la industria mediante un modelo de profesión formacional de nueva generación.
Junto a ellas, un amplio equipo de mujeres, en comunicación, marketing, estrategia, finanzas, impacto, inversión, operaciones, legal o personas, sostiene el día a día de los proyectos y acompaña a las emprendedoras en sus decisiones clave. No todas tienen la etiqueta de “fundadora”, pero sin ellas no habría empresa, ni crecimiento, ni impacto.
Este post se publica con motivo del Día de la Mujer Emprendedora, pero la ambición va más allá de una fecha: es un compromiso. Zubi Group quiere un ecosistema en el que cada vez más mujeres emprendan, lideren, se hagan visibles y sean escuchadas; donde sus historias no aparezcan como nota al pie, sino como el eje del relato económico y social.
Porque cuando una mujer emprende, cambia su vida.Cuando muchas emprenden, cambian el país. Y cuando pueden contarlo, con apoyo, acompañamiento y foco, lo cambian mucho más rápido.